Los cabballos suelen ser unos animales tan perfectos, que causan sensaciones inexplicables al verlos. Por ello, un día decido llevar a mi empleado a verlos para que este se emocionara. Luego, un par de horas después, lo llevo a mi casa para saber si la experiencia estuvo de maravilla y que piensa él al respecto. Allí, él se encuentra muy alterado y yo le propongo follarlo para una película porno xxx. Él se resiste pero al final, termina viendo mi rico coño y se deja chupar la polla para luego tener sexo hardcore pensando que es un toro de los que vio unas horas antes.
Después de ver al caballo quiere cabalgarse una buena polla
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