De un juguete sexual, paso a una polla gigante real

0 views
|

Desde muy pequeña, siempre he sido una mujer adicta al sexo. Me encanta que me penetren mis orificios en diferentes posiciones y por ello, cuando no tengo nadie que lo haga, me vuelvo muy loca. Un día, no aguanté más, ya llevaba más de 1 semana sin follar y decidí masturbarme con un consolador. Me lo metí por mis orificios y cuando ya estaba llegando al orgasmo, mi primo llega y me pilla. Él me dice que no dirá nada si me lo follo y yo como estaba asustada, acepté. Pasé de un consolador a una polla de verdad. ¡Que delicia!